Hécate
Wednesday, March 31st, 2010Ay, Luna orgullosa
si supieras allá arriba
en tu solitaria seguridad
que has caído en mis manos.
Si supieras que has sido cazada,
que el corazón de un hombre enamorado
no conoce fronteras ni límites.
Sólo basta el amor, y la voluntad
para que las montañas se muevan,
y los mares se dividan.
Y tú, reina de la noche
te convertirás en un presente,
para la mujer que yo amo.










