Texturas
Sábado, Febrero 16th, 2008Cada día la ciudad te ofrece su piel
en cada poro que respira te ofrece con su asfalto
el don áspero de su cáscara.
¿Qué ofrenda recibe a cambio
por el tesoro suave de su camaleónica faz
por el húmedo y caliente aliento de sus piedras
de las hojas y el polvo
que transpira bajo cada pisada tuya?
Cuando duermas entre géneros y murmullos
recuerda cómo allá afuera todavía flotan
sobre la dura costra de la ciudad
las caricias de otros pasos.
Crisóstomo Álvarez y Buenos Aires.






