Dicen que los ojos son las ventanas del alma.
Sabemos que el simple hueco de una ventanita hace llevadera la vida del preso.
Pero una nueva ventana marca el ritmo de nuestra generación. La ventana informática que nos vincula virtualmente al mundo de internet.
La nube.
La ventana.
Subir.
Bajar.
Ingresar…
La realidad virtual. Qué frase tan paradójica y tan palpable.
