349/365: Polizón de colectivo

Que la gente suba con un animal al colectivo, es algo que aunque no está permitido, nos tocó ver. Alguna señora que llevaba un cachorrito escondido en un bolso, o un gatito, que siempre traicionaba a su dueño dejando escapar un sonido revelador.
Pero que un perro grande suba por sí mismo al colectivo y viaje desde Yerba Buena hasta el centro es algo completamente inaudito. Sobre todo por la persistencia del can, que aunque fue bajado a la fuerza, volvió a subir, desganando al indignado pasajero que lo había hecho bajar.
Si sabía o no lo que hacía, jamás lo sabremos, pero fue algo divertido e insólito de ver.

 

1 Comment

  1. ¡tendrían que haberlo bajado al indignado pasajero!

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