Qué pocas veces miramos al cielo
queriendo saber lo que nos dice.
Qué pocas veces abarca la vista
la inmensidad salpicada de nubes,
pero también de cables,
de pájaros, de gotas de lluvia.
Quién puede descifrar
el código plasmado en las nubes
en las constelaciones
en las luces del atardecer y del alba.
Mientras, el cielo habla.
