Violando las normas

No sacar la cabeza por la ventanilla cuando uno viaja en colectivo, no cruzar por la mitad de la cuadra sino por la senda peatonal, no estacionar en la vereda, no cruzar la platabanda, no andar en moto sin casco…

Nos encanta violar estas normas, nos encanta. No hay conciencia del peligro, ni de lo mucho que bajaría el número de accidentes si cada uno de nosotros hacemos las cosas (o lo intentamos con todas nuestras fuerzas) como deben hacerse.

A poner más atención y aprender y cumplir las normas, que para algo están. Y si no nos gustan, las discutamos, las modifiquemos, pero tratemos de respetarlas siempre.

 

 

 

 


 

 


 

 


 

 


 

 


 

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