Relaciones laborales

Esta situación me hizo pensar en los que no tienen la suerte de tener un trabajo independiente, ya sea zapatero, comerciante o ingeniero, y que tienen a veces que soportar desde faltas de respeto hasta humillaciones, pasando por todo tipo de presiones, extorsiones, abusos y amenazas por parte de los “dueños de su presente”.

Cuántas veces me crucé con personas conscientes de los maltratos recibidos y que sin embargo no encontraban viable la opción de exigir respeto, ante el siempre presente terror a ser dejados sin trabajo (no uso la palabra “despedido” porque muchísimos ni siquiera están contratados, como por ejemplo, yo).

Personalmente, quizás porque no tengo terceras personas por las que velar, nunca tuve miedo de hacerme respetar, pero si tuviera un hijo al que darle de comer, o una esposa a la que brindarle una vida digna, quizás reaccionaría de otra manera.

Un homenaje, entonces, a todos aquellos que no encuentran la solución a sus problemas, y padecen día tras días un mal trato no merecido. A hacer algo para que esto cambie.

 

 

Relaciones laborales

 

1 Comment

  1. como siempre muy buena la foto, en todos sitios el trabajo no siempre es el qeu nos gusta, nos desgasta, nos estresa, nos jode, pero qué se hace, hay q tirar para adelante.

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