seamos como esos árboles gigantes, que aunque tienen bien arraigadas sus raíces en lo profundo de la tierra, tienden sus ramas hacia el cielo.
No olvidemos de dónde salimos, pero no dejemos de pensar siempre en llegar a lo más...
Y me siento así,
llevado por el oleaje manso de las horas.
Sin ánimo ni voluntad,
sin asomo de dirección.
Abandonado al capricho del viento,
sordo a las voces interiores que gritan
(en silencio)
Despierta! Despierta!
No hay otro puerto
sino tus...
Todo depende del cristal con que lo miras.
Estas pequeñas gotas de lluvia me ayudan a apreciar mejor una simple flor. Todo puede ser distinto, mejor o peor, sólo hay que saber elegir a través de qué filtro...